La música puede ser una forma de expresión, un refugio y una manera de transformar experiencias difíciles. Sin embargo, cuando se convierte en una profesión, también aparecen presiones, expectativas e incertidumbres que pueden afectar al bienestar psicológico y a la salud mental en músicos y artistas.
Sobre esta realidad hablaron recientemente Nerea Palomares y Nena Daconte en El Club de las 2, el espacio de música en directo de El Faro, de Cadena SER, presentado por Laura Piñero. Durante la conversación abordaron cuestiones como la inestabilidad profesional, la soledad, las dificultades para desconectar, la gestión del tiempo libre y el riesgo de recurrir a determinadas conductas para escapar del malestar.
¿Por qué la profesión artística puede afectar a la salud mental en músicos?
Como explicó Nerea Palomares durante la entrevista, ser artista no implica necesariamente tener una peor salud mental. Sin embargo, existen determinadas características propias de la industria musical que pueden afectar al bienestar psicológico de quienes trabajan en ella.
La psicóloga señaló que tanto los artistas como managers, técnicos y otros profesionales del sector conviven con una importante inestabilidad laboral y económica. Una canción puede funcionar y la siguiente no; una etapa puede estar llena de actuaciones, entrevistas, viajes y proyectos y, poco después, dar paso a un periodo de mucha menor actividad.
Esta falta de estabilidad puede generar una sensación permanente de incertidumbre.
A ello se unen otros factores frecuentes:
- La necesidad de estar continuamente visible.
- La comparación con otros profesionales.
- La incertidumbre sobre el futuro laboral.
- La presión por mantener los resultados obtenidos.
- La exposición pública y a la opinión de los demás.
- Los horarios irregulares y los viajes constantes.
- La dificultad para separar la identidad personal de la profesional.
También señaló durante la conversación que alcanzar un logro importante no siempre elimina la presión. Muchas veces, después de un buen resultado aparece enseguida la preocupación por mantenerlo, repetirlo o incluso superarlo en el siguiente proyecto.
El resultado puede ser la sensación de que nunca es suficiente y siempre hay que seguir avanzando.
El impacto de las redes sociales y la comparación constante en los artistas
La industria musical ha cambiado considerablemente durante las últimas décadas. Actualmente, un artista no solo crea música.
También convive con el número de reproducciones, seguidores, visualizaciones, comentarios, tendencias y estadísticas que ofrecen información prácticamente inmediata sobre cómo está funcionando cada lanzamiento.
La artista Nena Daconte reflexion precisamente sobre este cambio durante la entrevista: “Últimamente todo son números, todo son redes sociales, todo es compararte, todo son streamings”. También señalaba cómo, después de publicar una canción, la atención se dirige casi de inmediato a comprobar qué repercusión ha tenido y cómo está funcionando.
En este punto, Nerea Palomares pone el foco en cómo se relaciona el artista con esos resultados. Las cifras pueden servir como referencia sobre el alcance de un trabajo, pero el problema aparece cuando empiezan a utilizarse como una medida del propio valor personal o profesional.
Cuando el número de reproducciones, seguidores o interacciones condiciona la percepción que el artista tiene de sí mismo, puede dar la sensación de no estar haciendo nunca lo suficiente.
El riesgo de medir el éxito solo con números
Si la referencia permanente son las cifras, resulta muy fácil entrar en una dinámica de comparación:
- ¿Por qué otro artista tiene más reproducciones?
- ¿Por qué esta canción ha funcionado menos?
- ¿Por qué tengo menos seguidores?
- ¿Por qué lo que antes funcionaba ahora no lo hace?
Además, las expectativas suelen crecer a medida que avanza la carrera. Alcanzar un objetivo no siempre reduce la presión, ya que muchas veces aparece enseguida la necesidad de mantener ese resultado, repetirlo o superarlo.
Esto puede hacer que incluso los momentos de éxito se vivan con dificultad, porque la atención deja de estar en lo conseguido y pasa rápidamente a centrarse en cuál será el siguiente paso y si se estará a la altura.
La soledad que puede existir detrás del escenario
Otro de los temas importantes de la conversación fue la soledad.
Desde fuera, la vida de un artista puede parecer especialmente social: conciertos, equipos de trabajo, viajes, eventos, entrevistas y contacto constante con otras personas.
Pero estar rodeado de gente no significa necesariamente sentirse acompañado.
Los ritmos de la industria pueden dificultar la creación y el mantenimiento de vínculos estables. Además, muchas relaciones aparecen alrededor del propio proyecto profesional, lo que puede hacer todavía más difícil distinguir dónde termina el trabajo y comienza la vida personal.
Esta sensación puede intensificarse después de periodos de muchísima actividad.
¿Qué ocurre cuando termina una gira o disminuye el ritmo de trabajo?
Uno de los momentos que pueden resultar especialmente delicados es el paso de una agenda saturada a disponer repentinamente de una gran cantidad de tiempo libre.
Durante semanas o meses puede haber:
- Conciertos.
- Ensayos.
- Promoción.
- Grabaciones.
- Viajes.
- Entrevistas.
- Eventos y reuniones.
Todo está organizado alrededor del siguiente compromiso.
Y, de repente, ese ritmo termina.
Para algunas personas ese descanso resulta reparador. Para otras, aparece un vacío difícil de gestionar.
Cuando el trabajo ha ocupado prácticamente todo el espacio mental y cotidiano, no siempre resulta sencillo saber qué hacer cuando deja de estar presente.
Pueden surgir el aburrimiento, la sensación de pérdida, la soledad o dificultades para reconectar con otras áreas de la vida.
Cuando escapar del malestar se convierte en una salida
Durante la entrevista, Nena Daconte habló de etapas de su carrera en las que tuvo que afrontar el éxito, el fracaso, una gran carga de trabajo y emociones que no siempre sabía cómo gestionar. Explicó que, cuando no se cuenta con herramientas suficientes para afrontar ese malestar, pueden aparecer formas de evasión que ofrecen un alivio momentáneo, como el consumo de alcohol u otras sustancias.
Ante esta realidad, Nerea Palomares destaca la importancia de trabajar la prevención y dotar a los artistas de recursos psicológicos antes de que el malestar se intensifique. Aprender a identificar lo que está ocurriendo, gestionar la presión y contar con estrategias más saludables para afrontar los momentos difíciles puede ser clave para reducir el riesgo de recurrir a conductas perjudiciales como vía de escape.
Redefinir qué significa tener éxito en la música
Uno de los temas que abordó Nerea Palomares durante la conversación fue la necesidad de revisar qué entendemos por éxito dentro de la industria musical. Para algunos artistas puede significar llenar grandes salas o alcanzar una gran repercusión, mientras que para otros puede estar en vivir de la música, mantener una carrera estable o seguir creando durante muchos años.
En este sentido, plantea la importancia de no centrarse únicamente en conseguir un éxito inmediato, sino en construir una trayectoria sostenible que permita desarrollar la profesión sin descuidar la salud mental.
Una carrera sostenible también necesita una salud mental sostenible
Redefinir el éxito permite salir de una lógica en la que todo depende del siguiente resultado.
Puede significar construir una trayectoria en la que exista espacio para:
- Mantener relaciones personales.
- Descansar.
- Tener intereses fuera de la profesión.
- Asumir periodos con menos actividad.
- Poner límites.
- Disfrutar del proceso creativo.
- Aceptar que la carrera profesional tendrá etapas diferentes.
No se trata de renunciar a la ambición, sino de evitar que toda la identidad y el bienestar dependan exclusivamente de lo que ocurra profesionalmente.
Comprender el contexto del artista es fundamental en terapia
Nerea Palomares también señala que, cuando un artista busca ayuda psicológica, es fundamental comprender que la música no siempre es únicamente un trabajo, sino que en muchos casos forma parte de su identidad.
Por este motivo, considera importante que el acompañamiento psicológico tenga en cuenta las particularidades de la industria musical y ayude a la persona a desarrollar herramientas para afrontar la presión, la inestabilidad y el malestar sin tener que renunciar necesariamente a su profesión, buscando una forma más saludable y sostenible de seguir vinculada a ella.
Cuidar la salud mental también forma parte de una carrera artística sostenible
La conversación en El Club de las 2 pone sobre la mesa una realidad que cada vez necesita más espacio dentro de la industria musical: el bienestar psicológico de quienes trabajan en ella. A lo largo de la entrevista, Nerea Palomares destaca la importancia de comprender las particularidades de esta profesión, desde la inestabilidad y la presión por los resultados hasta la soledad, la comparación constante o la dificultad para gestionar los periodos de menor actividad.
Su planteamiento parte de una idea clara: no se trata de alejar al artista de aquello que forma parte de su identidad, sino de ayudarle a desarrollar recursos que le permitan mantener una relación más saludable con su profesión y construir una trayectoria sostenible también a nivel emocional.
Si trabajas en la música o en otra profesión artística y sientes que la presión, la incertidumbre o las exigencias de tu carrera están afectando a tu bienestar, contar con un espacio de psicología para artistas puede ayudarte a comprender mejor lo que estás viviendo y a desarrollar herramientas adaptadas a tu realidad profesional.


